viernes, 29 de mayo de 2020

Capitulo 23




Aunque a Levent  le hace ilusión casarse con Zack le duele que las cosas no sean como antes. Zack se retira.
--¿¿donde vas? No hemos acabo de hablar.
Zack lo mira como si estuviera diciendo una tontería.
--Tengo que ir a mear ¿te molesta?¿o es que te tengo que pedir permiso?
El hiriente sarcasmo de él lastima al joven.
--¡¡eres un grosero¡
Zack habla con mucha ironía. No le gusta agredirlo aunque también le hace gracia cuando él  se enfada. Es una manera de castigarlo por engañarlo, por no amarlo. Es muy despreciativo 
--uy perdón si ofendí a su alteza. Esperame en la cama ¡¡después de mear cogeremos¡¡ con mi verga en tu boca te vuelves loca¡¡
Levent  lo quiere golpear pero Zack le agarra del brazo divertido. Ofendido Levent  le dice:
--¿¿¡porqué te quieres casar conmigo si me tratas como a una puta?¡
--Para hacerte un favor --dice con cierto desprecio.
--¡¡pues no necesito que me hagas favores¡
Aunque no lo demuestra le duele. Desea casarse con Levent, tiene la esperanza que él  lo llegue a amar pero va con cuidado para no hacerse ilusiones.
--bueno --dice Zack como si nada-- peor para ti. Yo no te necesito. Cuando quieras puedes salir de este departamento. Romualdo está encantado de volver a su casa y dejar la casa de Christian. Pero sin la magia de nuestro romance a ver como le haces para que no te manden a tu país. Ahora que mataron a tu padre tal vez tu hermano te perdone la vida.
--No puedo volver y lo sabes --dice Levent  con amargura.
Zack lo mira burlón aunque le duele lastimarlo y le da terror que se vaya de su lado.
--Pues ya sabes lo que te toca.
--¿por qué eres así conmigo? ¿¿qué te hizo cambiar?
Zack lo mira incrédulo:
--¿¿que porqué cambié? ¡¡encima lo preguntas?¡
--¡¡pues sí lo pregunto¡
Levent  no imagina que él leyó su diario. Él tiene ganas de contarle toda la verdad pero sabe que Levent  nunca le perdonaré que haya invadido su intimidad de esa manera y tampoco lo que quiera es una ruptura definitiva con él . Aunque está muy enfadado la esperanza de felicidad no la pierde. No contesta. Levent está desesperado.
--¡¡di, aclaremos esto ya¡
Zack no lo mira. Va hacia el baño:
--¡¡ahora no quiero hablar --dice enojado-- además si quieres hacerte el que no sabes es tu problema.
Zack va entrar al baño, Levent lo sigue.
--¡¡me estoy meando¡¡¿¿es que quieres mirar?¡
--no seas grosero y hemos meado juntos muchas veces.
Y se miran a los ojos con amor. Con ganas de recuperar ese pasado. Zack no puede olvidar el rencor
--¡¡pues dejame en paz¡Vete, las putas solo cogen y eso es lo que eres en esta casa. Mi puta¡¡
Levent lo mira con ojos llorosos y ese dolor se le clava en el corazón a Zack. Zack entra ya en el baño. Quiere cerrar la puerta pero Levent no se rinde. El guapísimo príncipe pone la pierna en medio para que no lo haga.
--¡¡sí te molesto perdona. Sí es cierto que me gusta hacer el amor contigo pero me duele que me trates tan feo¡
A Zack le sorprende que Levent  reconozca que le gusta estar con él y aunque le emociona no se quiere hacer ilusiones:
--Yo no te trato feo y no hacemos el amor, sólo es sexo. Contigo sólo se puede coger. Eres muy guapo pero eres eso. Una bella estatua. Sólo sirves para dar placer a un macho. Yo soy tu macho y tú eres mi puta.
Las lágrimas de Levent  lo conmueven:
--¿por qué disfrutas lastimándome?
Zack está muy impresionado, le acaricia las lágrimas con sus dedos.  No quiere mostrar su dolor. Lo mira con amor y con odio.
--fuiste tú el que marcaste la regla de este juego. Si no te gusta ¡ es tu problema¡ --dice Zack muy brusco.
Zack entra en el baño y Levent  no lo quiere  retener más pero antes que él cierre la puerta Levent le dice:
--Sí, me quiero casar contigo.
Levent confía en que se dé cuenta que lo ama pero Zack ya no cree en él . Se para, se gira. Lo mira. La mirada del uno penetra al otro. Desean decirse tantas cosas pero ninguno de los dos da el primer paso. Muy duro Zack dice:
--No te pregunté si querías. Me da igual si quieres o no. Nos casamos y punto. A mi no me importa tu opinión.
Y le cierra la puerta en las narices. Levent  se derrumba. Zack lo oye llorar:
--¿porque llora?
Sus ojos se le llenan de lágrimas. Le duele que sufra aunque es lo que quiere por no amarlo. Desea que lo ame pero no sabe ver que ya lo está amando. Levent  a solas en el dormitorio espera que Zack lo vaya a buscar. Aunque sólo se encuentran en la cama en ese rato son uno solo, en ese momento no hay rencor, se aman con intensidad. Pasa rato y Zack nada que aparece. Levent  lo va a buscar.
--¿no vienes a la cama?
Zack está dado la vuelta. No quiere que él  lo vea llorar:
--No, no me apetece. Hoy no requiero de tus servicios. Tienes la noche libre.
Levent le acaricia la espalda. Ama a ese hombre. No lo quiere perder.
--yo si te necesito.
Zack escupe odio:
--Si tienes ganas hazlo manualmente.
Levent se va muy lastimado.  Los dos se quedan tristes porque los dos se aman pero el otro no lo sabe y los dos sufren al pensar que el otro no lo ama.

días después... Zack irrumpe en el dormitorio de Levent . Se le ve nervioso.
--Ven, tenemos que ir a un sitio.
--¿donde?
--No importa. Vamos.
Levent está acostumbrado a las órdenes de Zack y siempre obedece con la esperanza de que él se dé cuenta que lo ama pero Zack sigue sin confiar en él .
--bueno pero almenos dime dónde vamos ¿voy bien así? --dice Levent  que lleva unos jeans.
--si , en realidad no importa.
Zack va deprisa y él  lo sigue. Su sorpresa es mayúscula. Zack lo ha preparado todo para una boda en la intimidad, ellos vestidos de calle, Romualdo y Christian son los testigos.
--¿casarnos así?
--¿¿pasa algo? ¡¡tu rechazaste una boda con una princesa por mi pues esto es lo que te ofrezco¡ --le reprocha él.
--¡¡ yo me quiero casar contigo pero no es la boda que quiero¡ 
--¡¡pues no haber salido de tu país¡
Zack es brusco, se acerca al juez que los casará. Levent se queda atrás:
--¿vienes? --le pregunta.
--¿Ni siquiera en un día tan especial puedes fingir alegría? --le reclama Levent..
Zack se acerca a él :
--La pregunta es muy simple ¿te casas conmigo o no? ¡¡no tenemos todo el día¡ ¡puedes pedir que te reporten --dice distante.
--Es que nunca pensé en mi boda pero no me la había imaginado así.
Zack va hacia la salida:
--¡¡perfecto, vuelve a tu país¡
Levent  lo abraza por la espalda. Está desesperado.  Lo ama y le duele su desprecio. 
--¡no, me caso contigo pero ¿no podrías mostrarte alegre?
Zack se traga las lágrimas:
--No, no puedo.
Zack va con el juez. Levent  se queda en la puerta.
--¿listo?
Levent  no lo duda. Va con él. Zack suspira enamorado. Los dos se miran de reojo. Se aman y sufren por igual. Romualdo le suplica a su amigo con la cabeza que no se case. En el momento que empieza  la ceremonia entra una mujer.
--¡¡esta boda no se puede llevar a cabo¡
La interrupción pilla a todos de sorpresa.





Capítulo 22

Marat  y Zelmira han hecho el amor. Ama a esa mujer  y desea cuando antes arreglar la situación. La estrecha entre sus brazos. la besa, él  lo rechaza:
--es que tú solo me quieres como amante... No te importa tu hijo --dice con un dolor fingido.
Con mucho cariño él la va  besando:
--te quiero como amante pero también como esposa y madre de mis hijos --dice con mucho cariño.
--eso es lo que dices pero nunca me terminas de hablar de boda...
--¿y que tal te parece esta noche? --dice él sonriendo.
Zelmira lo mira boquiabierta:
--¿esta noche? ¿¿¡que broma es esta?¡
--No es broma, ya lo tengo todo preparado. Será en secreto, lo anunciaremos en un tiempo más pero esta noche serás mi esposa...
Aunque el secreto no le parece todo es empezar. Zelmira lo abraza:
--¡¡está feliz¡¡ ¡¡mi amor, qué alegría tan grande...¡ ¡¡¡te amo, te amo...¡
Los ojos de la recién príncesa viuda y próxima reina brillan. Marat cree que es por amor. No imagina lo que en realidad lleva por dentro esa mujer que fue amante de su padre, esposa de su tío y con la que en próximas horas piensa contraer matrimonio. La boda se lleva a cabo en el salón del trono. Intima, sin ningún miembro de la familia real pero sí del gobierno y de la corte. Nadie entiende nada pero tampoco se puede contradecir al Sultán. Zelmira entra ya en los aposentos de Sultán como la reina. Él  no se lo puede creer. Marat está feliz mientras va haciendo el amor con su esposa.
--te amo, te amo tanto...
Zelmira tiene la mente en todo el poder que ha logrado.
--la reina, soy la reina...
Mira a Marat que está disfrutando de la consumación del matrimonio. Y ella, por dentro, se está riendo de él:
--pobre imbécil, tu padre se debe estar retorciendo en su tumba... Así tenía que ser y así ha sido. Por fin mi sueño de niña se ha hecho realidad, soy la esposa del Sultán... --va pensando.
Y el "sacrificio" de tener que acostarse con un guapísimo joven es muy agradable. Los dos desnudos reposan el uno en brazos del otro. Él va acariciando el vientre de ella :
--espero que sea varón, así todo será perfecto..
Zelmira lo mira a los ojos, le pone las manos en la mejilla:
--será varón, te lo juro por mi vida...
Marat sonríe. la mira sorprendido:
--bueno, mi amor. Eso no lo puedes saber.
--Lo sé, claro que sí...
Zelmira piensa que algún varón encontrará para robar si la mujer   que le ha vendido a su hijo tiene una hembra.
--Yo te amo tanto que sé que de nuestro amor sólo puede nacer un niño...
Marat acaricia a su amada:
--es un sueño hecho realidad... Crecí amandote... Desde niño soñé con hacerte mi esposa. Nunca pensé que tú te fijaría en mi y menos en que la vida nos daría esta oportunidad. La oportunidad de hacerte mi esposa...
Con su mirada más dulce que puede fingir ella  dice:
--Para mí también. Te aseguro que jamás pensé que llegaría este día... Es mi sueño... Mi gran sueño...
Marat la estrecha entre sus brazos. Ella apoya la cabeza. Está conmocionada:
-la reina... soy la reina... --dice para sí.
Él no se cansa de acariciar a su esposa:
--pero recuerda que por un tiempo no debes decirlo... Es mejor que pase un tiempo...No sé, hasta que se empiece a notar tu embarazo...
Zelmira se muestra complaciente pero sabe que su matrimonio no es algo definitivo, que el Sultán la puede repudiar cuando le plazca. La pareja pasa horas en la cama.
--creo que ya deberías irte --dice él.
Ella hace la que le duele:
--me molesta tanto tener que comportarme como si fuera tu amante...
Él se muestra cariñoso:
--eres mi esposa... tú sabes que eres mi esposa y nuestro hijo nacerá legítimo y si es niño será el futuro Sultán.
Zelmira se levanta, se empieza a vestir:
--está bien pero mientras tú no olvides que soy tu esposa y que soy muy celosa... No quiero que nadie se te acerque.
Marat le sonríe:
--te lo prometo...
--Más te vale...
Zelmira se retira, Marat con los brazos bajo la almohada se siente feliz. Tiene a su lado a una Zelmira enamorada y feliz:
--¿¿que más puedo pedir?



Como cada noche, Zack y Levent se aman con intensidad. Solo en la cama desahogan sus sentimientos. Solo en el sexo les va bien. Levent está resignado. Acepta lo que hay. Zack se levanta en silencio. Se pone el bóxer y se va. Levent siente un gran vacío. Quisiera poder abrazar a ese hombre. Dormir a su lado. Lo echa de menos. Le gusta mucho el sexo con él pero necesita su amor. Al cabo de un rato, Zack entra en el dormitorio de Levent. El joven príncipe se sorprende ya que acaba de salir. 
--¿estás dormido?
Zack  le habla en una voz dulce, le habla tal y como le habló al principio de conocerse. Levent  aún no entiende el cambio, qué es lo que pasó. Le emociona volver a tener a un Zack tierno ante él  y no se atreve a decirle nada. Se hace el dormido. Creyendo que su amante duerme, Zack se sienta a su lado. Lo mira con todo el amor que tiene atorado en su corazón:
--¿porque no me amas ?¿porque no puedes amarme como yo te amo a ti?
Zack desea tocarlo  pero no se atreve. No desea despertarlo. Zack habla con mucho dolor, con mucho amor.
--Me has dicho que me amas pero es mentira. Te crees que soy imbécil pero sé que no me amas. No me  amas.
Se levanta y se va dejando a Levent  aturdido. Zack no se ha dado cuenta que está despierto:
--¿¿qué es lo que le pasa?¿¿qué le pasa?
Se estremece al pensar en su dolor, al recordar sus besos, sus caricias:
--¿y si le pido perdón? ¿y si le digo que lo amo?¿y si le digo que me estoy enamorando de él?
Algo le intriga:
--¿porqué sabe que no lo amaba?¿tal vez no supe fingir?
A Levent  le entristece pensar en la pena que debe estar sintiendo Zack:
--tengo que hablar con él.
El rostro del joven se le ilumina:
--¡¡sí, mañana le diré que lo amo¡
Su corazón late con fuerza, tiene esperanza de que todo sea como antes. 
--¿¿y si me levanto?¿y si lo busco?
Desearía ya dormir con él, decirle que no le importa nada, que quiere estar a su lado.
--No ¿y si se enoja por hacerme el dormido?
Levent  no se quiere precipitar. Está en juego su felicidad.
--Mejor es pensar bien qué le voy a decir, tengo toda la noche para pensarlo.
Levent  se tumba en la cama, abraza a su almohada. Con una sonrisa  de enamorado va pensando en todas las cosas que le quiere decir a Zack hasta que se va quedando dormido. Mientras en el sofá, Zack llora atormentado. Ha soñado tantas veces en que Levent  sale de su cuarto en las noches y le dice que lo ama, que desea que vaya a la cama con él . Se seca las lágrimas con dolor:
--eso no pasará nunca... ¡¡nunca¡¡

Levent  despierta con ganas de ver a Zack. Sale del cuarto ilusionado y enamorado.
--mi amor.
Es un mi amor que le sale del alma pero no está. Le ha dejado preparado el desayuno pero él no está. Levent  maldice su suerte:
--debí hablarle anoche.

Levent  está esperando a Zack. Tiene ganas de aclarar las cosas. Éste llega serio.
--por fin, tengo que hablar contigo.
--Yo también. Han asesinado a Oscar en tu país.
Levent  no da crédito a la noticia:
--¿qué?¿cómo?
--es un loco. Quiso seducir a tu hermano. El Sultán lo encarceló y ha aparecido muerto.
Levent está muy impresionado. No se puede imaginar la cara de su hermano cuando Oscar lo quiso seducir.
--He comenzado los trámites. Nos vamos a casar -dice en tono de orden.
--bueno, creo que lo más lógico es que me lo pidas ¿no?
A Levent  le duele que Zack sea duro con él. Zack quiere ver hasta dónde es capaz de llegar Levent. Muy brusco dice:
--No te he preguntado si quieres casarte conmigo. Es una orden.  A no ser que quieras arreglartelas tú solo.
Zack se traga su dolor y se encierra en la cocina. Levent  se ha quedado deshecho. 


.

Capítulo 21




Levent  sale de su cuarto, Zack está sentado en el sofá. Lo mira con cariño.
--hola ¿como va todo?
Zack lo ignora. Levent  echa de menos charlar con él. Su cariño. Levent  se sienta a su lado. Le pone la mano en el muslo. Zack se estremece. Lo siente enamorado  pero está seguro que finge y para no caer en su juego se levanta. Levent  lo está amando de una forma cada vez más desesperada. Ya no aguanta la situación. Lo abraza por la espalda, Zack se estremece pero hace un esfuerzo para que   no lo note. Levent  le habla con todo su cariño y su dolor.
--¿qué te pasa? por el dia me evitas y por la noche me amas.
Zack no lo mira, con un tono duro le dice:
--No es un amor lo que hacemos en la noche. Es sexo y sólo hacemos eso porque sé que lo prefieres. Es para lo único que sirves.
Las palabras de él lo lastiman mucho:
--¿¡¡me estás llamando puta?¡
--crei que ya te habia quedado claro. Eres una puta y sólo me sirves como puta.
Levent  lo abofetea:
--¡¡eres un cerdo¡
Zack lo besa a la fuerza, Levent  trata de rechazarlo pero sucumbe. Cuando más ganas tiene del beso Zack se aparta de él de una forma brusca.
--Pues si no te gusta te largas a tu pais a ver como te reciben después de haber sido la puta de un hombre casado¡
Zack habla con mucho desprecio y a Levent  le duele mucho.
--¡¿porque me haces esto? --Llora.
A Zack le conmueve pero cree que está fingiendo y se va para no caer en sus brazos...

Oscar está ya en Sarabia.  Llega con unos reporteros. Están haciendo un reportaje del país con él  como gran estrella. El hombre  está encantado.
--es un país precioso... Me encantará vivir aquí. Seguro que el Sultán caerá rendido a mis pies.
Los periodistas se miran de reojo. Ríen con disimulo por la soberbia de Óscar que se cree irresistible.  Lo único que buscan es el notición de cuando un hombre   quiera seducir al Sultán. No piensan que alguien como el Sultán se fije en un hombre y menos con la prensa pendiente.
--¿y cuándo conoceré a mi novio?
--esta tarde tenemos audiencia con el Sultán. La excusa es hacer un reportaje de Palacio. Se supone que eres actor, tu vida correría peligro si saben que eres el esposo de ya sabes...
-próximo ex esposo --aclara.

En Palacio Mamhud entra en los aposentos de Nura. Ha ido a buscar un juguete de los niños. Como quien no quiere la cosa busca algo, Nura tiene escondido un periódico que le traen de España. Se lee una noticia de Levent  y también hay fotos de Zack con sus dos amigos. Aunque le duele estar haciendo cosas a sus espaldas piensa que tal vez eso demuestre a su rey que está haciendo algo por la misión. Se guarda el periódico. Zelmira, que está en todo,   lo ve que se esconde algo y lo guarda en sus aposentos. Lo sigue. Descubre el periódico. No entiende nada pero se fija en la foto de Zack, ve a Christian. Mira la foto con odio y con deseo:
--mira dónde estás... ¡¡maldito¡¡
Retuerce el periódico. Disfrutó mucho del polvo pero le duele que la dejara tirada.

Zack se ha reunido en un bar con sus amigos llegados directos desde Sarabia, Christian y Romualdo.
--Aún no puedo creer que Oscar te firmara el divorcio.¿qué es de él ? --Romualdo.
--Ni lo sé ni me importa.
--y te vas a casar con Levent?
Zack, triste, calla.
--todo bien? --pregunta Romualdo.


Capítulo 20





Levent mira a Zack con rabia . Le duele que ese hombre lo haya engañado, que no sea lo que creía. Y le duele haberlo perdido. Se da cuenta de lo mucho que le importa ese hombre. De lo feliz que era en sus brazos. Al príncipio hubiera aceptado esa relación fría que propone a cambio de su ayuda. Ahora no. Le gustaba el Zack de antes y le duele que haya desaparecido. Sentir que nunca más recuperará la relación que tenían, que ya no volverán esos días le destroza el corazón. Sus ojos se llenan de lágrimas. Zack se deja dominar por la rabia . Lo  besa a la fuerza pero Levent   le muerde el labio.
--¡¡Te odio¡ --le dice seguido de muchos insultos en la lengua de él .
Zack se chupa la sangre. Lo mira con cara de sátiro. 
--¡¡pues peor para ti, será peor tener que coger conmigo ¡ Eres mi puta y quiero tus servicios ahora o te largas a trabajar de puta para otro --dice él tratando de besarlo.
Levent esquiva tus besos:
--¡¡¿estás loco, qué te ocurre¡?
Hay un forcejeo, Levent lo  lo insulta. Le encanta el sexo pero así no.  Zack  busca sus labios. Finalmente se produce el beso. Levent  aún se resiste pero finalmente  se deja llevar... En la cama son los de siempre. Y Levent es feliz al pensar que nada va a cambiar. Después de hacer el amor Levent  le quiere decir tantas cosas pero Zack se levanta, se pone el boxer y se va. Levent  se ha quedado de piedra. No se esperaba eso. 
--¿donde vas?
--a partir de ahora dormiré en el otro cuarto. Sólo vendré a ti cuando necesite de mi puta y tú te comportarás como la puta que eres y harás lo único que sabes hacer, dar placer.
Esas palabras son una puñalada para Levent. Llora sangre. Zack se encierra en el otro cuarto y llora amargamente. Ha sentido a Levent  tan suyo, por un momento hasta creería que lo estaba amando y le duele que se acostara con él solo por interés, por seguir a su lado.
--¡¡Es una puta, una puta¡ ¡¿¿cómo puede ser así?? ¡¡¡cómo¡¡?

Levent  está desnudo en esa cama. Acaricia las sábanas en las que ha estado él. No está seguro que lo esté amando pero sí le gusta, le gusta bastante.No quiere perder al Zack que conoció .  Espera un buen rato, como él no llega. Lo va a buscar. Esta acostumbrado a dormir con él y quiere que todo sea como antes. Le gustaba la vida que habían construido.
--¿estás despierto?
Levent le habla con cariño. Zack está distante.
--si --le dice.
Levent se le acerca tímidamente:
--puedes dormir conmigo.
A Zack le sorprende la petición del joven pero no cree en él , cree que lo hace por compromiso y molesto le dice:
--¿para qué? Ya nos acostamos juntos. Ya no me interesa nada de ti hasta mañana.
Zack piensa en todo el dolor que ha sentido al descubrir los verdaderos sentimientos de él  para ser lo más ofensivo posible. Levent  lo insulta.
--¡¡no me volverás a tocar¡ no me vas a tratar de puta
--No lo pienso ocultar a los medios. Ya verás tú sí quieres vender una historia de amor o de desamor...
Zack se da la vuelta.
--vete a dormir. Estoy cansado. Si te han quedado ganas de más, lo siento yo no soy tan lujurioso como tú.
Levent  se encierra en el cuarto llorando de la rabia mientras lo insulta en varios idiomas. A solas en su cuarto llora. Zack llora también.

Levent  despierta al día siguiente solo en esa cama. Se siente extraño. Echa de menos el cuerpo de Zack. Echa de menos la vida que tenían. Va a su cuarto a buscarlo. Está en la cama. De espaldas. Ese hombre es muy importante para él. Ese el hombre que siempre fue, no el de anoche. Quiere que vuelva el Zack de siempre. Levent  abraza a Zack que se da la vuelta.
--tenemos que hablar.
Zack salta de la cama totalmente desnudo. Se pone un boxer:
--¡¡tú y yo no tenemos nada de qué hablar¡¡
--¿¿porque eres así conmigo?
El dolor de Levent  lastima a Zack pero a la vez lo llena de rabia porque está seguro que es fingido. Se va del cuarto sin querer escucharlo. Levent llora.
--¿¿qué le pasa?¿qué le pasa?
No quiere aceptar que sea cierto lo que dice. Le duele pensar que tal vez Zack sólo se quiere divertir con él  y aunque por un momento piensa en dejarlo no sabe donde ir y además está empezando a amarlo y no quiere renunciar a él. Zack llora porque está muy enamorado de Levent  y le está matando su engaño y es ese dolor el que le hace sentir deseos de venganza, de vengar su desamor con una relación de sexo  impuesta sin saber que así se están lastimando los dos. Le llaman por el celular. Es Oscar . Sale al balcón a hablar.
--¿¿qué es lo que quieres? --le dice brusco.
Oscar está muy ofendido:
--¡¡que me des mi lugar. Soy tu esposo, no me puedes humillar de esta manera ¡¡tu amante me atacó¡
Zack sonríe:
--¡¡pues me alegro y la próxima vez que me llames que sea para firmar el divorcio¡
--¡nunca¡
--¡¡entonces no te quejes de que la gente te insulte en la calle y reza para que ninguno de tus amantes hable¡
--¡¡yo no tengo amantes¡
--tu mismo --el tono de voz de él es amenazante.
De hecho Oscar tiene varias amenazas de amantes que le dicennque si no les paga mucho dinero venderán la historia a la tele. Al día siguiente Oscar recibe una propuesta. Una cadena de televisión le paga una fortuna a cambio de su historia y si le firma el divorcio a su marido. Y el mismo canal le hace una propuesta:
--¿se imagina si sedujera a un miembro de la familia del Sultán o al mismo Sultán?
Los ojos de Oscar brillan de ambición.

Capítulo 19



Llaman al timbre. Levent está seguro  que es Zack que se ha olvidado las llaves, abre en boxers. Es un hombre  que lo mira con mucho odio. Levent  se cubre con las manos sus marcados genitales.
--¿¿quién es usted?
El desconocido se le tira encima y lo empieza a golpear. Le estira del pelo.
--¡¡zorra, maldita, puta¡
Levent  no entiende nada.
--¡¡usted está loco¡
el recién llegado está descontrolado:
--¡pero no soy una puta robamarido¡ ¡¡eres una putita ¡¡si querías macho haberte fijado en otro, no en mi marido¡no me extraña que te quieran matar en tu país. No vales nada¡
Oscar escupe al príncipe en toda su cara. Levent  mira a su agresor sorprendido:
--usted es...
Oscar dice alto y claro:
--¡el  esposo de Zack y una putita como tú no me lo va a quitar¡
Oscar se le tira encima y lo ataca con mordiscos y arañazos. Unos periodistas, que seguían a Oscar,  graban la escena encantados. Levent  pide que lo ayuden pero no lo hacen.
Oscar está atacando al  amante de su marido. Lo  golpea con saña:
--¡¡Zack me ama a mí y no me lo vas a sacar. Él y yo sólo estamos pasando una crisis pero para él tú eres un pasatiempo, sólo una putita¡
Levent  no se sabe defender del brutal ataque al que está siendo sometido por parte de Oscar . Nunca ha peleado. No sabe hacerlo. Sólo intenta parar los golpes. Los periodistas que han entrado en el apartamento no lo protegen sino que se dedican a grabar la pelea y a hacer fotos, están encantados por la linda noticia que tienen. Alertados por los gritos entran los vecinos que, encantados de tener a un príncipe en su edificio, agarran de los pelos a Oscar . Son muchos y , pese a que Oscar se defiende como una fiera, le llenan de golpes y arañazos:
--¡¡ fuera¡ ¡¡no te queremos, deja en paz al príncipe . Deja que se case con el hombre que ama¡ --le dicen.
Entre insultos y agresiones (que encantan a los periodistas y tampoco hacen nada para impedirlos) los vecinos le van pegando a Oscar que huye:
--¡¡Zack te desprecia y se quiere casar con el príncipe. Nosotros a ti tampoco te queremos¡
Oscar se ve obligado a irse, mientras se mete en su auto le van tirando coles, tomates. Oscar es considerado  el malo del cuento. A Zack le gusta que los dos hombres  se hayan peleado por él, también le emociona que el público prefiere a Levent  pero ante el príncipe se pone al favor de su esposo:
--¡¡que sea la última vez que te metes con él ¡
Levent  se pone furioso:
--¡¡fue él  el  que me atacó¡
--Es mi esposo... Tiene todos los derechos.
A Levent  le está gustando mucho Zack y le da rabia que no sea como al principio. LLorando de rabia lo va golpeando:
--¿¿porque eres así conmigo?¿¿¡porqué?
A Zack le duele que Levent  sea capaz de fingirle amor pero después de lo que ha leído ya no puede confiar en él . Le va bien lo que ha pasado para cambiar de actitud. 
--¿que es lo que te pasa, que ha cambiado ? --Levent.
--No estoy dispuesto a fingir que somos una pareja.
--pero si nos va bien. A mi me encanta hacer el amor contigo.
Zack siente mucho odio.
--es que eres muy guapo y me he cansado. Has sido un juguete que he disfrutado pero se acabó.  Puedo pagarte por tus servicios con dinero o dejándote que vivas aquí.
Levent está sorprendido. Y furioso.
--¡soy un príncipe. No tu putita¡
--pero te has comportado como una putita. En el futuro hazte más de rogar. Eres demasiado facilón y eso cansa .
Levent lo intenta golpear pero Zack le agarra de las manos. No le gusta ofenderlo pero está muy dolido y se quiere vengar.
--y que pasa con mi trámite, tal vez no logre quedarme en España.
Y a Zack le duele darse cuenta que es lo único que le importa. Se muestra frío. Indiferente. 
--Seguro que no lo logras, no tendrás el apoyo de la gente y te mandarán a tu país y ahí te trataran como mereces.
Levent  está desesperado. No entiende la dureza y el cambio de su amante:
--¿¿porque me haces esto? ¡¡creí que me querías ayudar¡
--y te ayudaré pero no voy a mentir. Eres muy guapo y he disfrutado mucho acostándome contigo. Has sido tan regalado que hasta del mejor dulce uno se cansa. Contaré eso haber que dicen.
Levent no  puedo creer que ese hombre que le habla así sea el mismo que tanto le ayudó. 
--pero como no te cuesta regalarte a los hombres a cambio de disfrutar de tu cuerpo muchos te ayudarán. Hasta que se cansen. Solo sirves para dar placer a los machos.
Y Levent lo quiere golpear pero Zack le agarra de la mano. Levent lo golpea con la otra.
--¡¡eres un maldito desgraciado¡ ¡¡conmigo te confundiste¡¡a mi no me tratas de puta¡¡
--¡¡es lo que eres. Yo me equivoqué contigo. Tú te me ofreciste sin que yo te conociera y tú te convertiste en la puta de un hombre casado¡ ¡¡si no te gusta lo que eres pues no es mi culpa¡ ¡¡ahora tienes que pagar el precio de tu comportamiento¡
--¡¡maldito desgraciado, ojala nunca te hubiera conocido¡
--¡¡pues ya es tarde ¡
--¡¡puedo olvidarte en brazos de cualquiera¡ --dice porque sí dejándose llevar por la rabia.
--¡¡puta¡ --dice Zack con desprecio.
Zack lo quiere castigar haciéndole sentir que es su puta.
--eres mi putita¡¡ todo lo que he hecho por ti me da derecho a tenerte cuando yo quiera¡¡ no serás ni mi amante ni mi esposo. Serás mi puta. Si quieres que te siga ayudando esas son mis condiciones¡
Levent grita ofendido.
--¡¡a mi no me vas a tratar asi¡¡
--te encanta coger conmigo. Ser puta de un macho es para lo que has nacido. Es el único trabajo que sabes hacer. Sólo sabes coger y lo haces muy bien. Eres muy bueno en tu profesion. Una gran puta eres¡¡
Levent mira a Zack con rabia. Dolor.